Y sigo aquí esperando a que regreses,
Me volví ciega ante tu olvido.
Sigo creyendo que muy dentro de ti ahí estoy yo.
De madrugada te pienso,
De día trato de fingir que te olvide.
Mi mente juega conmigo y ya no sé qué hacer.
Deje de llorar hace tiempo porque ya se me secaron hasta las
lágrimas,
Y aquí sigo como siempre esperando a que me falles una vez más.
Me repito mil veces que no me importa, que no me importas y
sigo dando vueltas en lo mismo.
No te olvido, no sé si es porque no quiero, porque no puedo
o porque maldita sea no debo.
Te idealice como algo que nunca serás,
Veo en ti un mágico sueño que quisiera vivir, el final del
cuento, el juntos por siempre que sé que no existe.
Crece me repito. Crece, ya no tienes 15, ya no estas para
esperar a tu príncipe azul,
Pero tú no eres mi príncipe azul, ni siquiera te acercas a príncipe
y definitivamente no eres azul.
Tus defectos son mis desvelos y aunque a veces quisiera
cambiarte,
No lo haría, porque no estaría aquí esperando como una imbécil
que regreses.
Volver a tener algo que nunca fue mío,
Volver a vivir algo que nunca vivimos.
Si dejo de pensar es cuando peor me pongo porque es cuando
apareces,
Eres ese maldito pensamiento del cual no tengo control.
Ese sueño que aparece y me despierto antes del gran final.
Cierro los ojos deseando volver a soñarte y no puedo,
comienza todo de nuevo.
Otro maldito día intentando fingir que te supere, que al fin
dejaste de ser mi peor pesadilla y mi mayor deseo.
No debo escribir de madrugada, escribo lo que aparece en mi
mente y pues de nuevo como todas las noches, escribo sobre ti y me quedo echada
en mi cama esperando el mensaje que no llega, la llamada que no suena, el amor
que ya dejó de existir
Adiós debería decirte, adiós trato de decirte, adiós debo
decirte.
Pero aquí me tienes esperando a que regreses.